

























El mercado español consume crudo guyanés en 2025 por primera vez en su historia y está superando suministradores históricos como Argelia, Irak, Angola, Noruega o Kazajistán.
Una semidesconocida república sudamericana del tamaño de Reino Unido se ha convertido desde el pasado verano en uno de los principales proveedores de petróleo para España. Guyana, fronteriza con Venezuela, Surinam y Brasil, exportó en mayo el primer cargamento de crudo a las refinerías españolas, pero desde entonces sus volúmenes no han parado de crecer.
De hecho, se ha colado inesperadamente en el top 10 de países que más petróleo venden a España, según los datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES), el ente bajo control del Gobierno y las principales petroleras.
La tarta para los países productores es suculenta debido a la dependencia de energía fósil que tiene España, uno de los mayores consumidores de hidrocarburos en el mundo, pero que apenas produce nada. Solo en 2024, el gasto en importaciones de petróleo y derivados alcanzó los 46.251 millones de euros, según datos del Ministerio de Economía.
En septiembre de 2025, el abastecimiento de crudo a España estuvo dominado por un grupo de proveedores habituales. Estados Unidos lideró con 733.000 toneladas y el 14% del total. Le siguieron Brasil, México y Canadá desde el continente americano. Desde África, destacaron Nigeria, Argelia y Angola. En Oriente Medio, Arabia Saudí e Irak ofrecieron estabilidad y continuidad. En esa lista aparece en los últimos cuatro meses de forma recurrente un nuevo país.
La aparición de Guyana se ha consolidado desde el verano en el suministro de petróleo a España, después del cerrojazo a las compras de petróleo a Venezuela tras las sanciones impulsadas por EEUU. La presión del Gobierno de Donald Trump sobre el régimen de Nicolás Maduro le ha hecho perder a sus principales clientes del sector petrolero y su principal fuente de ingresos y divisa extranjera.
España dejó de importar crudo venezolano la pasada primavera y, poco después, comenzó a recibir el guyanés, según el registro histórico de CORES. Con caminos opuestos, la republica sudamericana ha enviado un acumulado que ronda los 2 millones de barriles equivalentes de crudo, según los datos hasta septiembre publicados por la agencia de hidrocarburos este miércoles.
La rivalidad entre ambos países se produce en medio de la tensión militar en Venezuela, después de que Estados Unidos haya desplegado varios portaaviones, destructores y fragatas en el Caribe venezolano en el marco de la guerra contra el narcotráfico declarada por Trump.
A la vez, la nueva situación ha puesto fin a las fricciones entre Venezuela y Guayana en torno a yacimientos de hidrocarburos fronterizos. Sin embargo, la presencia del gigante Exxon Mobil como principal actor petrolero en el país ha convertido a Guayana en uno de los petro-estados que más crudo exporta al mercado internacional.
El giro actual en las fuentes de suministro es el mayor desde que en 2022, el Gobierno de Pedro Sánchez vetó las importaciones desde Rusia, aplicando las sanciones de la Unión Europea por la guerra de Ucrania. Entonces, los operadores españoles dispararon las compras a EEUU, que se ha convertido desde entonces en el pilares del aprovisionamiento doméstico de petróleo, aunque también del gas.
Desde 2023, Venezuela había vuelto al grupo de 10 países que más petróleo venden a España después de varios años sin apenas exportaciones. Coincidió con la reaparición en la primera línea política como apoyo electoral de Pedro Sánchez del ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, con estrechos lazos con el Gobierno Maduro.
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