

























La princesa Leonor ha volado por primera vez en un avión de combate F5, uno de los cazas más desconocidos del Ejército del Aire y del Espacio y el más longevo de nuestras Fuerzas Armadas.
Fue el pasado 22 de abril cuando la princesa de Asturias voló en un avión reactor F-5 junto a un instructor de la Escuela Militar de Caza y Ataque Ala 23 de la Base Aérea de Talavera la Real (Badajoz), dentro de la formación incluida en su plan de estudios. No ha sido hasta este martes cuando Casa Real ha publicado las imágenes de la princesa volando en esta aeronave.
Fabricado por Northrop Grumman, uno de los principales conglomerados aeroespaciales y de defensa del mundo, el F-5 es uno de los diseños de aeronaves militares más perdurables jamás creados, ha prestado servicio a sus clientes durante más de cuatro décadas. El primer vuelo del F-5 tuvo lugar el 31 de julio de 1963 en la Base de la Fuerza Aérea Edwards, California.
El F-5 es un caza supersónico ágil, altamente maniobrable y fiable, que combina un diseño aerodinámico avanzado, un excelente rendimiento del motor y bajos costes operativos. Northrop Grumman fabricó más de 2600 unidades, desde la primera entrega del en 1964 hasta la última en 1989.
Aproximadamente dos tercios de los F-5 de producción original siguen operativos en 26 países, incluyendo Estados Unidos. La Armada de los EEUU utiliza el F-5 en sus escuadrones de entrenamiento para simular aeronaves enemigas en ejercicios de entrenamiento de combate aéreo.
En España entraron en servicio en enero de 1970, después de haberse fabricado varios aparatos de este tipo en dos versiones bajo licencia por la empresa nacional CASA (actual Airbus Defence and Space).
Concebido como un caza de combate ligero, con la llegada de los F-16, los F-18, los Mirage, los Eurofighter y los F-35, el papel del F-5 ha pasado de ser un caza principal a un avión de entrenamiento avanzado.
Sin electrónica de ataque, con dos motores seguros y con unas características de vuelo extraordinarias. En los últimos años el F-5 ha sido objeto de una modernización completa especialmente de su aviónica, para adaptarlo a las funciones de enseñanza de Caza y Ataque actuales y como paso previo a aviones de última generación como el Eurofighter, según señala el Ejército del Aire y del Espacio.
El F-5M Freedom Fighter está en servicio en el Ala-23 de la Escuela de Instrucción de Caza y Ataque de Talavera la Real (Badajoz). Estas aeronaves vinieron a sustituir a los F-86 Sabre y los T-33 y, desde los años 70, han volado en ellos todos los pilotos de caza españoles una vez superada su fase básica en la Academia General del Aire.
Este caza puede alcanzar una velocidad máxima de 1.875 km/h (Mach 1,7) y volar a una altitud máxima de 15.250 m. No cuenta con capacidad de reabastecimiento en vuelo y tiene una autonomía de 592 km. con carga máxima; 2.250 km. en misión de traslado.
En 2028, este avión dirá adiós como caza de entrenamiento en nuestras Fuerzas Armadas, para dar paso al Saeta II, un caza basado en el avión Hürjet de Turkish Aerospace que Airbus presentó hace unos días en Getafe.
Las características clave del nuevo avión biplaza de entrenamiento de combate para España incluyen velocidades supersónicas, una cabina digital moderna y asientos en tándem. Es capaz de alcanzar velocidades entre Mach 1.2 y 1.4 y un techo de servicio cercano a los 45.000 pies. Además del entrenamiento, está diseñado para operaciones polivalentes, lo que lo convierte en un avión de combate ligero capaz de realizar misiones como reconocimiento armado en España.
El programa del nuevo sistema de entrenamiento de combate impulsará significativamente la industria de defensa nacional española y su competitividad global. Mediante la creación de un Centro de Conversión de Aeronaves y la ampliación de la Escuela de Caza y Ataque en la Base Aérea de Talavera la Real, el proyecto generará empleo altamente cualificado y una sólida red de servicios locales.
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