Noticia
Miguel Ángel Panduro, director general de Indra Space y miembro del Comité de Dirección, tiene claro que el sector espacial español es “potente, sano y con capacidades muy interesantes” en el entorno europeo, pero considera que está “muy fragmentado” y que es necesario contar con “unos líderes” que “ordenen” el sector.
Panduro es ingeniero de Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Madrid, Máster en Negocios por IESE (Instituto de Estudios Superiores de la Empresa) y posee la cualificación del CESEDEN (Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional en Defensa) y la Gran Cruz al Mérito Militar. Cuenta con más de 35 años de experiencia en los sectores de telecomunicaciones y defensa, así como una amplia experiencia internacional.
¿En qué situación se encuentra el sector espacial europeo en comparación con EEUU y China?
Aparte de tener un problema de inversión, que en Estados Unidos, por ejemplo, es cinco veces más, tenemos un problema de organización. Hay mucha fragmentación, no solo una fragmentación industrial, también una fragmentación regulatoria y de gobernanza, donde en Estados Unidos, con cinco veces más de presupuesto, hay dos agencias, básicamente la NASA y el Departamento de Defensa que gestionan el presupuesto y las decisiones. En Europa tenemos la Comisión, tenemos la Agencia Europea y las 21 agencias nacionales de espacio, lo cual, bueno, hace mucho más complicado ser competitivos.
¿Y España qué papel juega ahí?
España, en cierta medida, adolece del mismo problema, porque tenemos una fragmentación industrial también importante. Tenemos un sector potente, sano, con capacidades muy interesantes en el entorno europeo, pero muy fragmentado, de tal forma que no podemos aspirar a contratos, yo diría ya no de tamaño grande, sino ni siquiera de tamaño medio. Tenemos que ir como subcontratistas de los grandes fabricantes europeos. Y eso de alguna manera limita nuestras posibilidades para proyectarnos.
¿Qué necesidades tiene la industria espacial española?
El aspecto más importante es el tema de tener una demanda real, efectiva, en términos de programas, contratos y clientes. En los últimos años se ha hecho un esfuerzo importante desde el sector público en aumentar los presupuestos, tanto como contribución a la Agencia Europea del Espacio como en programas nacionales. Viene a suponer aproximadamente un 0,06% del PIB, lo cual ha mejorado, pero aún estamos muy lejos de otras potencias europeas y mundiales a la hora de poder tener acceso a esa a esa financiación y a esos recursos. Ese es uno de los problemas, uno de los primeros problemas que tenemos. Además de eso, tenemos un problema también de organización del tejido industrial y necesitamos unos líderes que de alguna manera ordenen el sector espacial.
¿Qué papel juega Indra?
Indra hace dos años lanzó el plan estratégico llamado Leading the Future donde sorprendentemente para algunos de nosotros que llevamos mucho tiempo en el sector, identificó el espacio como un vector de crecimiento. En ese contexto se ha puesto manos a la obra y ha comprado algunas empresas como Deimos que forman parte del upstream de la compañía y recientemente, hace cinco meses, adquirió Hispasat y consolidó Hisdesat en su perímetro de actuación, lo cual le hace ya una empresa relevante a nivel nacional y con una proyección europea muy interesante en la medida que es capaz de haber integrado verticalmente tanto capacidades de upstream como de downstream. El futuro de Indra es seguir apostando por el espacio como un vector de crecimiento y de futuro.
¿Qué vamos a ver a medio plazo en el sector espacial?
Vamos a ver en primer lugar un sinfín de constelaciones, tanto de comunicaciones, observación de la tierra e incluso de navegación. Y hay un hecho que va a ser definitivo y es que el espacio ha pasado de ser algo romántico en el contexto de la exploración y científico, a algo que está hoy en boca de todos como un nuevo dominio para la defensa y la seguridad. Y eso va a traer la necesidad de desarrollar nuevas capacidades de vigilancia, pero también de despliegue de la defensa en el espacio como ámbito que complementa el ya conocido del mar, aire, tierra y ciberespacio. Por lo tanto, el espacio va a pasar a ser un actor, un ámbito muy importante en el entorno internacional.
¿Esto viene de la mano de una autonomía de España?
Yo soy un europeísta convencido y creo que lo importante es garantizar que Europa tiene capacidades soberanas. Creo que no hay ningún país europeo que por sí mismo pueda garantizarse tener una capacidad completa. Por lo tanto, creo que eso sí que debe ser un objetivo común.
Dicho esto, tampoco creo que tenemos que ser lo suficientemente inteligentes para potenciar un sector industrial del espacio en España que contribuya en la manera que España hoy contribuya a los propios presupuestos de la Unión y a jugar el el papel que nos corresponde dentro de ese entorno europeo. Creo que España está en condiciones de ser competitiva realmente en ese en ese aspecto. Además, teniendo en cuenta que partimos quizá con menos mochilas que otros países, donde a partir de este momento la velocidad y la competitividad van a ser factores decisivos dentro de esa autonomía europea que pretendemos empujar.
¿Qué opinión le merece SpaceX?
He tenido bastante contacto con ellos, les he visto crecer y debo reconocer que es sorprendente dónde han llegado y lo que han conseguido. Eso sí, pensando que juegan con una baraja muy diferente al resto del mundo, en el contexto de que tienen, digamos, recursos ilimitados para desarrollar tecnología, pero es cierto que ha cambiado totalmente el paradigma de lo que era la industria del espacio hasta ahora.

Rodrigo Isasi Arce
Redactor de Business Insider España
Rodrigo Isasi Arce es redactor en BUSINESS INSIDER ESPAÑA desde el año 2026, donde escribe sobre Defensa y Espacio, con el foco puesto en la industria de Defensa y las Fuerzas Armadas.








