
























El bloqueo del estrecho de Ormuz impulsa los precios del petróleo y los inversores ven lejos el fin de la crisis. Goldman Sachs ve la crisis como el catalizador para la electrificación de Europa.
Cuando que parece que la paz en Oriente Medio está cerca y que el estrecho será abierto de nuevo, vuelven a ensombrecerse las conversaciones entre Estados Unidos (EEUU) e Irán. En medio de estos vaivenes, Goldman Sachs ha encuestado a inversores institucionales para ver qué opinan.
La mayoría prevé que el tráfico a través del estrecho de Ormuz seguirá interrumpido más allá de finales de junio, y un 43% no espera una vuelta a la normalidad hasta después de julio, según la encuesta Marquee MarketView del banco, expuesta por Bloomberg. Un tercio de los encuestados sitúa el precio del Brent a cierre de año entre los 80 y los 90 dólares por barril.
El estancamiento en las negociaciones de paz entre EEUU e Irán ha forzado a los inversores a tomar en serio el escenario de una disrupción prolongada en el estrecho, punto de paso obligado para aproximadamente un quinto de los envíos mundiales de petróleo y gas natural licuado. La vía marítima lleva efectivamente cerrada desde que comenzó la guerra a finales de febrero.
La interrupción ha desencadenado un shock de oferta sin precedentes. Los principales operadores de crudo del mundo ya han advertido de que el impacto de la guerra con Irán se prolongará durante meses incluso después de que el estrecho vuelva a abrirse.
Sin embargo, no todo parece ser negativo. Goldman Sachs publicaba el pasado 5 de mayo un informe donde asegura que la crisis energética puede convertirse en el acelerador definitivo de la transición europea hacia la electricidad, según Goldman Sachs Research.
Alberto Gandolfi, responsable del equipo de análisis de utilities europeas del banco, explica que la electrificación impulsará el consumo eléctrico europeo entre un 1,5% y 2% anual, combinada con la demanda de la inteligencia artificial (IA), en 2026 y 2027, para acelerar hasta el 2-4% anual a finales de la década. En un escenario de "hiper-electrificación", el crecimiento podría alcanzar el 5% anual a partir de 2030.
Previsión de escenarios de demanda eléctrica en la UE
Incremento anual estimado de la demanda eléctrica
Caso base Caso base + IA agéntica Escenario de hiper-electrificación
Fuente: Goldman Sachs Research
Además, Goldman muestra cómo el impacto en los precios de la electricidad está siendo muy desigual dentro de Europa. En países donde las centrales de gas marcan el precio de la electricidad, como Italia, Alemania o el Reino Unido, los precios a plazo se han disparado desde el inicio del conflicto. En cambio, los países con renovables y nuclear han logrado mantener precios estables con mayor peso de renovables y nuclear en su mix, España, Francia y los países nórdicos, han logrado mantener sus precios prácticamente estables. "La crisis actual está exacerbando la divergencia regional en los precios eléctricos en Europa", escribe Gandolfi.
De esta forma, para poder absorber una demanda tan acelerada, Goldman estima que la inversión en generación eléctrica debería alcanzar los 2 billones de euros en la próxima década, el triple del gasto de los últimos diez años. Sumando la modernización de redes, la inversión total en electrificación ascendería a 3,5 billones de euros. Las renovables serán quienes lideren el proceso por su menor coste y rapidez de despliegue. Pero la nuclear podría recuperar protagonismo como pilar estratégico.
Finalmente, la Comisión Europea ya lanzó un aviso a finales de abril: la crisis es un fuerte recordatorio de acelerar la electrificación y reducir la dependencia de las importaciones de combustibles fósiles.
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