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Akaio no es una excepción en el vertiginoso tiovivo de la IA. Lanzó su MVP a comienzos de 2025 y en octubre de ese mismo año estrenó el producto en las grandes ligas comerciales. Su solución, una plataforma agéntica volcada con la innovación, torpedea el modelo de negocio de las big four, las consultoras hegemónicas, capaces de cobrar inmensas facturas por asesorar al temeroso cliente.
Aún en la primera fase de despliegue, la startup con base en EEUU y filial española cofundada por Juan Manuel y Alejandro Gutiérrez y Hitendra Patel, creador de las baterías de litio introducidas en el mercado por Motorola, ha levantado hasta la fecha 3,5 millones de dólares, cerrado un acuerdo con Caixabank para movilizar entre seis y diez millones más y captado como cliente a la malaya Petronas, nombre al que pronto se unirá una de las universidades más importantes de España.
En esta entrevista con Business Insider España, Juan Manuel Gutiérrez repasa algunos de los asuntos de más rabiosa actualidad en la industria más transformadora de los últimos 20 años.
¿De verdad están poniendo en jaque a los monstruos de la consultoría?
Akaio daña a las consultoras de mayor tamaño. No mata la consultoría, mata a los cuatro gigantes del sector (KPMG. PwC, Deloitte, Ernst & Young). Hemos tenido conversaciones con dos de ellos y nos han transmitido su frustración por la competencia que suponemos. Las big four funcionan más o menos así: están inundando sus equipos de agentes autónomos y esos agentes se comen todo el presupuesto [McKinsey recurre ya a 25.000 agentes, por ejemplo]. Yo creo que al final recurrirán a nosotros. Pero nuestro foco está en medianas y pequeñas consultoras que prestan servicio a la pyme. Akaio elimina un obstáculo enorme, porque pocos pueden permitirse una tarifa de un millón de euros.
¿Cómo protege Akaio su tecnología? Porque al final para uno de esos tiburones sería tan sencillo como decir: oye, vamos a invertir tiempo y dinero para copiar su software y disolver así la amenaza.
Hicimos una simulación con Ernst & Young para averiguar cuánto les costaría montar un Akaio. Serían entre seis y 12 meses de desarrollo con un presupuesto de entre tres y cuatro millones. En realidad, no es tan sencillo: nuestra propuesta de valor se apoya en una base de datos propia de mucha calidad, basada en publicaciones científicas y en la documentación proveniente de la consultora de Hitendra. Además, contamos con una metodología exclusiva frente a las múltiples piezas a las que recurre cada consultora, que bebe de un LLM para esto y de otro para aquello. Akaio genera ideas, y eso con una máquina nadie más es capaz de hacerlo con semejante grado de sutileza. Incluso tenemos a agentes que critican a nuestros agentes. Un agente sugiere la idea y otro la desgrana y busca sus debilidades.
Hemos pasado del titular de la IA generativa al predominio de los agentes autónomos. Akaio analiza tendencias tecnológicas en cientos de verticales. ¿Cuáles serán las próximas?
En 2028 entraremos en una nueva fase, la del multiagente, es decir, equipos de agentes colaborando entre sí como harían los humanos. En un plano más generalista, observamos una creciente preocupación de las empresas por el impacto de los marcos tributarios a nivel mundial [aquí es inevitable recordar la guerra de los aranceles de Donald Trump].
Ya que hablamos de regulación, ¿paga Europa las consecuencias de ser más garantista que EEUU a propósito de la IA?
España y Europa avanzan más despacio, eso es obvio, pero la normativa de protección de datos decidida desde Bruselas fija un estándar y anima a otras áreas geográficas a ceñirse por reglas muy parecidas. El problema es que no resulta siempre sencillo entender esas zonas grises donde la UE se mueve a veces. El concepto del interés legítimo es clave y mucha gente no lo comprende [el interés legítimo es una de las seis bases jurídicas establecidas en el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la UE que permiten a una organización tratar datos personales de forma lícita sin necesidad de obtener el consentimiento explícito del usuario]. El 60% de las empresas utiliza ya la IA. Tendremos que pasar por encima de las leyes regulatorias, pero haciéndolo bien. Akaio está bien amparada porque participa en el programa Digital Europa de la Comisión Europea.
Todas las empresas dedicadas a la IA aseguran que no van a eliminar puestos de trabajo, que el futuro es la transformación, que las máquinas y los humanos colaborarán siempre. Sin embargo, Akaio propone soluciones imaginativas, ideas de negocio, toda esa efervescencia creativa que caracteriza a las personas.
Parece como si el agente fuese un relevo del creativo de una empresa, pero no es así. Somos un copiloto, una herramienta veloz y potente para mejorar el flujo innovador. Ni somos un reemplazo, ni todas las ideas de Akaio son perfectas. La huella del humano es clave.
















