
























El auge de la IA ha impulsado en Europa una carrera para garantizar el suministro eléctrico de los centros de datos impulsando la reducción de la oferta disponible para las redes eléctricas convencionales y consecuente subida del precio de la energía.
Según ha trasladado Siemens, la demanda se ha intensificado hasta tal punto que incluso ahora los clientes europeos están llegando a pagar tarifas de reserva para asegurarse un lugar en la cola de fabricación de turbinas de gas.
Esta práctica surgió en Estados Unidos en los últimos años, cuando las empresas tecnológicas se apresuraron a asegurar capacidad de generación para sus centros de datos, que consumen mucha energía, y desde entonces se ha extendido a Europa y Oriente Medio.
Dado que los centros de datos en Europa se enfrentan a largos tiempos de espera para conectarse a la red eléctrica, algunos están considerando construir sus propias instalaciones de generación como una opción más rápida para comenzar a operar.
Según Karim Amin, director de la unidad de servicios de gas de Siemens Energy, los clientes que desean reservar plazas de fabricación durante unos seis meses suelen pagar entre el 10 % y el 15 % del precio de compra de una turbina. La producción puede tardar varios meses o incluso años en completarse.
Y en este marco, teniendo en cuenta que los fabricantes de turbinas tienen la mayoría de sus pedidos reservados hasta finales de la década, estos pagos se han convertido en una forma para que los compradores con proyectos urgentes se aseguren un lugar en la lista de espera. La tasa de conversión de Siemens Energy supera el 90 %, lo que se traduce en que la mayoría de las reservas acaban convirtiéndose en contratos.
Y en consonancia con la repercusión favorable de esta escasez de suministro en Siemens, uno de los tres principales fabricantes mundiales de turbinas de gas, junto con GE Vernova y Mitsubishi Power, los mercados han descontado su posición con una subida de un 5,1% en la cotización de sus acciones el viernes, tras acumular un alza de alrededor del 26% en lo que va de año.
La escasez de gas se ha convertido en un problema más relevante para los países que necesitan centrales eléctricas de gas para respaldar sus redes, las cuales dependen en mayor medida de energías renovables intermitentes.
Uno de esos países es Alemania y con el fin de paliar esta crisis de suministro en septiembre pondrá en marcha unas subastas para apoyar la construcción de 9 gigavatios de nuevas centrales de gas.
El proyecto de ley del Ministerio de Economía que regula dichas licitaciones fue debatido en el Parlamento el jueves por la noche y según ha trasladado la compañía Siemens Energy se encuentra manteniendo conversaciones con varios posibles licitadores para las subastas.
La empresa asegura que ha retenido deliberadamente capacidad para empresas de servicios públicos y programas energéticos nacionales, en lugar de destinarla en su mayoría a clientes de centros de datos dispuestos a pagar más para acelerar la entrega.
Una decisión que atribuyen a su deseo de evitar depender en exceso de una sola fuente de demanda, pues según ha declarado Amin "ningún negocio crece indefinidamente” y el objetivo principal de la entidad es "crear un negocio de servicios que perdure”.
Actualmente, los centros de datos representan alrededor del 25 % de la demanda de turbinas de Siemens Energy, mientras que aproximadamente el 60 % proviene de aplicaciones convencionales como las empresas de servicios públicos.
La compañía busca mantener este equilibrio y garantizar que los pedidos actuales sigan generando ingresos durante décadas. Según Amin, sus pedidos recientes, que suman aproximadamente 87 gigavatios, deberían generar unos 40.300 millones de dólares en ingresos por servicios durante más de 20 años.
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