























Continúa la batalla legal entre Elon Musk y Sam Altman. El magnate ha reconocido en la sesión de hoy que no hay ningún contrato por escrito con OpenAI que refleje los términos de la donación que realizó a la startup.
A pesar de ser preguntados numerosas veces, Musk ha vuelto a incidir en que la empresa constaba como organización sin ánimos de lucro. “Al fin y al cabo, no se puede robar una organización benéfica”, repetía.
El CEO de SpaceX se plantó el pasado miércoles en el juzgado en Oakland con las ideas muy claras. El magnate afirmó ser "un idiota que les proporcionó financiación gratuita para crear una startup", tal y como informaba Wall Street Journal.
Aunque al principio no quiso confirmar una cifra, asegura que les dio "38 millones de dólares de financiación esencialmente gratuita para crear lo que se convertiría en una empresa de 800.000 millones de dólares." La frase no la extrajo un abogado rival, sino que se la arrancó el propio letrado, Steven Molo.
La escena resume el tono del segundo día de declaración del hombre más rico del mundo en el juicio más seguido del momento, en el que Musk alega que OpenAI traicionó su misión altruista en favor del lucro.
Tal y como informa Bloomberg, el intercambio más tenso llegó cuando el abogado de OpenAI, William Savitt, le preguntó directamente si había contribuido con los 1.000 millones de dólares que prometió al anunciar el lanzamiento de la organización sin ánimo de lucro en 2015. Musk evadió la respuesta en varias ocasiones, hasta que la jueza Yvonne Gonzalez Rogers intervino para que contestara.
Entonces Savitt tuvo que repetirla: "¿No contribuiste ni de lejos con mil millones de dólares a OpenAI, sí o no?"
"En términos estrictamente monetarios, contribuí con 38 millones de dólares", admitió finalmente ante el jurado.
Bloomberg informa también sobre cómo Savitt puso el foco en las lealtades divididas de Musk, por los movimientos que hacía por su cuenta. Mientras era miembro del consejo de OpenAI, consiguió fichar al investigador Andrej Karpathy para Tesla y dio luz verde a que ejecutivos de Neuralink reclutaran talento de la startup.
"Yo pienso que este es un mundo libre", respondió Musk. "Las personas tienen derecho a trabajar donde quieran".
En el juicio, el magnate reclama hasta 134.000 millones de dólares en daños, la destitución de Sam Altman y Greg Brockman, y la reversión de la conversión de OpenAI en empresa con ánimo de lucro, completada en octubre.
OpenAI, por su parte, acusa a Musk de usar el litigio para perjudicar a su competencia directa a través de xAI, la startup de IA que él mismo fundó en 2023 y que SpaceX acaba de adquirir de cara a su salida a bolsa.
Y además, se acerca a una valoración de casi un billón de dólares ante su propio IPO.
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