























DARPA, la agencia de investigación del Pentágono, ha desarrollado un sustituto de sangre en polvo que podría aplicarse para los militares en el campo de batalla. Ahora, tras demostrar que funciona en animales, busca socios para continuar realizando pruebas.
Se trata de una iniciativa que nace ante la preocupación creciente de que las guerras futuras limiten las evacuaciones en el campo, resultando en una elevada cifra de decesos.
Sin embargo, aunque la sangre ya ha tenido éxito en su prueba en animales, los requerimientos regulatorios y de financiación continúan siendo un obstáculo para trasladar su aplicación al mundo real.
Los responsables están trabajando a contrarreloj para determinar si puede ir más allá de las pruebas y sortear los obstáculos de fabricación para convertirse en una herramienta viable en el campo de batalla para 2029.
El suministro de sangre se está convirtiendo en un factor crítico a medida que el Pentágono modifica la forma en que el ejército estadounidense se prepara para futuras guerras. Durante dos décadas de la Guerra Global contra el Terrorismo, las tropas estadounidenses a menudo operaban con superioridad aérea, lo que significaba que los soldados heridos en tierra podían ser evacuados rápidamente, a menudo dentro de la " hora dorada", a instalaciones con personal capacitado para la atención de traumatismos.
Pero ahora, la guerra de desgaste de años en Ucrania, donde los helicópteros están bajo amenaza y los drones de ataque acechan a las tropas heridas y a los rescatistas, y la perspectiva de un conflicto en islas remotas del Pacífico sin infraestructura médica, ha convertido el acceso a sangre fresca en una preocupación urgente para los líderes militares y el personal médico.
Ante este escenario que imposibilita garantizar los suministros de sangre a los soldados heridos en el momento necesario, la sangre sintética podría convertirse en una solución.
Los esfuerzos de DARPA en este espacio, conocidos como FSHARP, podrían proporcionar a las tropas un sustituto de sangre en polvo estable, que se puede mezclar rápidamente y llevar al combate.
Según asegura el teniente comandante Robert Murray, un médico de la Marina que supervisa el proyecto para DARPA, el programa está entrando en una fase crítica: pasar del éxito en el laboratorio al uso práctico.
Se muestra optimista compartiendo que han tenido éxito en sus pruebas tanto en placas de Petri como en animales, algo que no esperaban.
El polvo, explica Murray, se guarda en bolsas de sangre de doble cámara, separándolo del agua estéril para mezclarlo justo antes de que un paciente lo necesite.
Las bolsas de doble cámara son duraderas y difíciles de romper, lo que significa que las tropas pueden meterlas en su equipo. El procedimiento es muy simple : "Abre la bolsa, mezcla el polvo y el agua, y ahí tienes tu solución".
La sangre completa, como la sangre en polvo FSHARP, es mejor que la mezcla posterior de componentes sanguíneos, ya que separar y luego mezclar plasma y glóbulos rojos y blancos es demasiado lento y engorroso para las necesidades rápidas del campo de batalla.
En la misma línea, Murray afirma que salvo en caso de una guerra importante, las transfusiones de sangre no son precisamente comunes en el ejército estadounidense, pero en una guerra importante esa dinámica podría cambiar drásticamente.
Por su parte, el coronel retirado de la Fuerza Aérea Jeremy W. Cannon, profesor de cirugía en la Universidad de Pensilvania, asegura que "Estamos cayendo activamente en la trampa del efecto de la paz" durante una audiencia del Congreso el año pasado sobre el estado de la preparación médica militar.
Cannon estima que hasta 1000 soldados estadounidenses podrían morir o resultar heridos cada día durante meses en un conflicto de alta intensidad en el Pacífico. Muchos sufrirán heridas que no les causarán muerte, "pero uno de cada cuatro morirá a manos de un sistema desprevenido", declaró ante los legisladores.
Según Murray, para DARPA, el siguiente paso es presentar la nueva sangre en polvo a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) en un plazo acelerado.
Antes de que la sangre sintética pueda someterse a pruebas de la FDA, incluso en humanos, DARPA quiere establecer las condiciones para evitar los problemas económicos que a menudo hunden los programas de alta tecnología, asegurándose de que la sangre sintética sea financieramente viable, o al menos que no genere pérdidas para las empresas y los hospitales que podrían producirla y utilizarla.
Compara el esfuerzo con el desarrollo por parte del ejército de un avance tecnológico furtivo sin la financiación adecuada para construir la aeronave de próxima generación. "Estamos poniendo este tren en marcha. Y ahora mismo estamos asegurándonos de que podamos acelerar el tren sin que nada ocurra en la parte trasera".
En la actualidad, no se gana mucho dinero con la sangre sintética, afirma Murray. Los hospitales ya tienen dificultades económicas con el suministro de sangre, especialmente los sistemas más pequeños. A diferencia de otros gastos médicos, la sangre suele reembolsarse a tasas bajas, lo que la hace poco rentable a pesar de su importancia.
Explica que deben de asegurarse de que las inversiones científicas adecuadas para que los actores clave en la comercialización puedan invertir en ello subrayando que están en "un punto crucial" en el que los esfuerzos se centran sobre la cuestión "¿Qué vamos a hacer con esta tecnología y qué se necesita para llevarla a buen término?".
Mientras tanto, más unidades militares están aprendiendo a realizar "bancos de sangre móviles " y transfusiones de sangre fresca de emergencia, donde una persona proporciona sangre de inmediato a un compañero herido. Murray señala que este entrenamiento es útil e importante, pero que es una solución temporal. A esto añadió que espera que " no haya más de una víctima mortal".
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。