
















Ser casi invisibles, indetectables a ojos del enemigo. Esa es sin duda la idea de cualquier ejército para infiltrar a sus tropas y equipo sin poner en riesgo su seguridad. El camuflaje tradicional ya no es suficiente. Las nuevas tecnologías y los enjambres de drones equipados con IA, cada vez más usados en combate, están burlando la defensas y los camuflajes.
Es por eso que se hacen cada vez más necesarias técnicas de ocultación que puedan burlar a la IA y los drones. Es decir, reducir u ocultar al máximo la huella térmica, el perfil de calor único que emite un objeto, ser vivo o estructura, detectable mediante radiación infrarroja y cámaras termográficas.
La Fuerza Aérea de Estados Unidos está mostrando interés en redes de camuflaje que puedan engañar al enemigo y proteger a las tropas y el equipo de las imágenes térmicas. Así se desprende de un documento previo a la licitación, publicado la semana pasada en el sitio web de contratación del gobierno, que muestra que la Fuerza Aérea quiere hacerse con 30 redes grandes y ligeras.
Según las especificaciones técnicas, cada red debe tener una medida mínima de 7,5 metros por 7,5 metros, lo suficiente para cubrir un Vehículo Táctico Ligero Conjunto (JTL) , el vehículo militar que reemplaza al conocido Humvee.
El Gobierno de EEUU quiere proteger a sus tropas y vehículos de las firmas infrarrojas de onda media y de onda larga, que son diferentes maneras en las que los objetos emiten calor, como un motor usado recientemente que permanece caliente al tacto, o el calor natural del cuerpo humano incluso estando en reposo.
La Fuerza Aérea también especifica su interés en utilizar "nanotecnología o materiales compuestos avanzados", para las redes, lo que refleja el impulso del Pentágono por dotar a sus ejércitos de tecnología moderna e incorporar sistemas de inteligencia artificial.
Estas redes, denominadas redes de camuflaje multiespectrales, son capaces de ocultar una firma en más de un espectro, no solo en la luz visible. No obstante, el camuflaje no significa invisibilidad total: generalmente reduce el alcance de detección y dificulta la identificación del objeto.
Lo ideal es que estas redes sean capaces de bloquear o reducir todas las formas de detección, como, por ejemplo, la luz ultravioleta, que tiene longitudes de onda más cortas que la luz visible y no puede ser vista por el ojo humano.
Asimismo, también deben ser útiles para hacer frente a los sistemas de radar, que utilizan ondas de radio para determinar el alcance, la dirección y la velocidad de los objetos, tanto los sistemas de radar de apertura sintética (SAR) que generan imágenes de alta resolución, como contra radares de control de tiro y misiles guiados.
En el caso de los sensores infrarrojos de onda corta, estos son extremadamente sensibles a la luz y proporcionan imágenes de alta resolución incluso en condiciones de muy poca luz. Estos sensores pueden detectar fácilmente los haces láser de los designadores láser.
Aquí es donde entran soluciones asequibles como la que ofrece la empresa española Kallisto Shield, con la que Business Insider España tuvo la oportunidad de hablar. Se trata de un escudo basado en paneles modulares que alteran la firma térmica, radar o visual de blindados, artillería y radares.
Un sistema de camuflaje pasivo barato que engaña a la IA de drones y municiones de precisión y que no emite señales ni necesita energía para funcionar. "Estamos empeñados en hacer que la IA funcione peor, que no sea capaz de identificar objetivos y se confunda más a menudo", afirma su CEO, Raúl Álvarez Prieto.
Kallisto AI asegura que ya está en negociaciones con una empresa ucraniana para fabricar los primeros prototipos allí y probarlos en real, pero el siguiente paso que necesita es que les otorguen las patentes para crear allí los prototipos físicamente. Actualmente solo los tiene desarrollados virtualmente.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。