




















Estas son las claves para encontrar el equilibrio entre descanso, aprendizaje y tiempo libre durante las vacaciones.
Creado: Actualizado:
Llega el verano y con él, las vacaciones escolares. Estos meses suponen un paréntesis para los niños: pueden descansar, disfrutar y compartir más momentos con sus familiares, en entornos distintos. Aun así, muchos padres se preguntan si durante estos días los niños deberían desconectar completamente del aprendizaje y de la rutina del resto del año.
¿Los niños deberían tener deberes en verano? Es una cuestión que genera debate entre familias y profesionales de la educación. Mientras algunos defienden la importancia de mantener ciertos hábitos de estudio para evitar la pérdida de conocimientos, otros abogan por un descanso real. Estos son los consejos expertos.
Muchos profesional no recomiendan los deberes convencionales en estos meses. La reconocida escritora, divulgadora y formadora española especializada en la infancia Marta Prada afirma vía Instagram (@pequefelicidad): "No creo en los tradicionales en verano. No creo que sentarse a hacer cuadernillos o repetir fichas mecánicas sea lo que necesitan nuestros hijos en verano".
Defiende un verano orientado al descanso, al juego, al aburrimiento creativo y a la reconexión con el cuerpo, la vida y el placer de aprender desde un interés genuino.

Explica que los deberes sí pueden existir, siempre que estén ligados a la realidad y a lo propio de la infancia: el juego. Resulta significativo que, cuando los niños realizan actividades en las que se implican de forma activa y aprenden con motivación, como señalaba la doctora Montessori, no acaban más cansados, sino con mayor vitalidad y energía.
Desde la Academia Bubbles (@academiabubbles), en Jaén, detallan que más que tareas escolares tradicionales, lo fundamental es conservar el hábito de la concentración, el pensamiento lógico, la capacidad de resolver problemas y el acercamiento a determinados contenidos, aunque sea de una manera más lúdica y adaptada al periodo estival.
Porque, aunque el verano es también un tiempo de descanso, esto no implica dejar de estimular ciertas habilidades. En este contexto, coincide también en que el juego adquiere un papel especialmente relevante y valioso.
Existen varios juegos y actividades clave para fomentar el aprendizaje en estos meses de calor. Los expertos recomiendan la Batalla de Genios (+6 años). Se puede jugar solo o en dúo y ayuda a desarrollar múltiples habilidades cognitivas. Entre ellas se encuentran la asociación de números, la coordinación óculo-manual, el control de la inhibición, la resolución de problemas y distintas funciones ejecutivas.

Otro juego recomendado es Club A: Juan el Arquitecto (+8 años). Es idóneo para trabajar conceptos matemáticos y fomentar la resolución de problemas de forma lúdica. A través de su dinámica, los niños se familiarizan con las unidades de medida y amplían su vocabulario con términos más técnicos y específicos.
Además de estos juegos, se pueden incorporar otras ideas sencillas para el día a día como los juegos de mesa clásicos (dominó, ajedrez o cartas), que refuerzan la lógica y la concentración. También son muy útiles las actividades al aire libre con un factor de aprendizaje, como búsquedas del tesoro con pistas, juegos de cálculo mental en movimiento o pequeños retos de orientación.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。