





















La crianza sin perfeccionismo, los hábitos cotidianos y la salud emocional fueron algunos de los ejes de Family Xperience, la iniciativa de Ser Padres y Nestlé celebrada en Madrid.
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El Espacio Larra de Madrid acogió una nueva edición de Family Xperience, el encuentro organizado por Ser Padres junto a Nestlé para reflexionar sobre crianza, alimentación infantil y bienestar emocional en familia. Bajo el lema "Bienestar en familia: pequeños hábitos, grandes cambios", expertos y asistentes compartieron experiencias reales, dudas habituales y herramientas prácticas para afrontar el día a día con menos presión y más equilibrio.
El evento contó con la participación de Pablo Sprake, profesional especializado en hábitos de consumo y alimentación infantil en Nestlé, y Paula Ordovás, divulgadora y creadora de contenido centrada en bienestar y estilo de vida saludable. Ambos coincidieron en una idea clave: criar desde la perfección es imposible, pero construir hábitos sostenibles y realistas sí puede marcar la diferencia.
Durante su intervención, Pablo Sprake explicó que muchas de las conversaciones que mantienen con familias giran siempre alrededor de las mismas emociones: "dudas, presión social y culpa". El experto compartió testimonios reales de madres y padres sobre la alimentación complementaria y reconoció que existe una gran autoexigencia en torno a cómo alimentar a los hijos. "Piensas que llegarán los seis meses y el bebé empezará a comer a trozos sin parar, y luego te frustras porque las expectativas no se cumplen", explicó durante la charla.
También habló de la presión que muchas familias sienten respecto a determinados productos infantiles y quiso transmitir un mensaje de tranquilidad. Según explicó, los productos de alimentación infantil pasan controles y estándares de calidad muy estrictos y están regulados a nivel europeo. Además, insistió en la importancia del equilibrio y de adaptar la alimentación a la realidad de cada familia. "Encontrar soluciones que funcionen para vosotros también es cuidar vuestra salud mental", señaló.

Uno de los momentos más emotivos del encuentro llegó con la intervención de Paula Ordovás, que habló desde su experiencia personal sobre maternidad, bienestar y hábitos saludables. "Yo no quiero morir por mi hija, yo quiero vivir por mi hija", afirmó emocionada durante la charla. Una reflexión con la que quiso explicar cómo la maternidad le llevó a replantearse muchas rutinas y a priorizar el autocuidado, el descanso, la alimentación y la salud emocional.
Paula Ordovás insistió en que los niños aprenden mucho más de lo que ven que de lo que se les dice: "Los hijos no aprenden de lo que les decimos, aprenden de lo que ven repetidamente". Por eso defendió la importancia de convertirse en ejemplo a través de pequeños hábitos cotidianos, desde sentarse juntos a comer hasta normalizar el ejercicio físico o el descanso.
La creadora de contenido también habló de la relación emocional con la comida y de cómo ciertos comentarios pueden influir en los niños desde edades muy tempranas. "Quiero que mi hija tenga una relación saludable con la comida", explicó, animando a evitar mensajes negativos relacionados con dietas, culpa o restricciones.

Otro de los mensajes que más se repitieron durante el encuentro fue la necesidad de rebajar la autoexigencia en la maternidad y la paternidad. Tanto Pablo Sprake como Paula Ordovás coincidieron en que muchas familias sienten una presión constante por hacerlo todo perfecto: preparar siempre comidas caseras, seguir todas las recomendaciones al detalle o mantener rutinas impecables incluso en los días más complicados.
Paula Ordovás defendió además la importancia de construir un ambiente familiar tranquilo y saludable, sin convertir la alimentación o los hábitos en una fuente constante de estrés. Para ella, el bienestar empieza también en la manera en la que los adultos se hablan a sí mismos y en cómo viven el día a día delante de sus hijos. "Tenemos que enseñarles que cuidarse es un acto de amor", afirmó durante el encuentro.
“Cuando mi hija tenga 30 años seguramente no recuerde una receta concreta, pero sí recordará el ambiente que había en casa”, reflexionó la divulgadora en uno de los momentos más emotivos de la jornada.
Entre aplausos y experiencias compartidas, Family Xperience se despidió dejando una idea clara: el bienestar familiar también se construye a través de pequeños gestos cotidianos, menos presión y hábitos más realistas.

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