

























Descubre las claves prácticas para limitar el tiempo de pantalla y fomentar hábitos sanos.
Creado: Actualizado:
Según las últimas recomendaciones oficiales, de 0 a 6 años es aconsejable evitar totalmente el uso de pantallas, salvo para videollamadas puntuales y supervisadas. Entre los 6 y 12, el uso debe limitarse a una hora diaria, como máximo, incluyendo el tiempo de estudio, mientras que de 13 a 16, se recomienda como mucho un uso de dos horas al día, con control parental y un acceso limitado a internet. Este tiempo incluye el pasado delante de la televisión.
Que sea en solitario o en familia, su uso y gestión deben estar claramente limitados en el caso de los menores. En este sentido, debe ser un uso regulado y supervisado, con límites claros y coherentes. No solo se trata de controlar el tiempo de exposición, sino también de acompañar el consumo digital para fomentar hábitos saludables y un uso responsable de la tecnología desde edades tempranas. Descubre, en palabras de experto, cómo lograr un uso responsable.
El psicólogo Javier de Haro explica, vía su cuenta de Instagram (@psicologo_teayudoaeducar), que si un niño de 6 o 7 años va a ver la televisión, es importante establecer ciertas pautas para que el consumo sea saludable.
En efecto, a estas edades tempranas los pequeños no son capaces de regular del todo ciertas actividades y pueden tener dificultades a la hora de desengancharse. El acompañamiento de un adulto es clave en este sentido.
El profesional recomienda, primero, evitar que la televisión sea lo primero al despertar o lo último antes de dormir, para que no se convierta en el eje del día. También aconseja mantener el mando a distancia fuera de su alcance para evitar el zapping constante y fomentar un consumo más consciente.
Es fundamental decidir previamente qué se va a ver y limitarse a un contenido concreto, como un solo episodio, en lugar de encadenar varios, según el experto. Los programas deben ser siempre adecuados a su edad. En efecto, los niños tienden a imitar comportamientos y expresiones que aún no comprenden. Siempre que sea posible, ver la televisión en familia permite acompañar, explicar y contextualizar lo que aparece en pantalla.
El psicólogo incide en que la televisión no debe sustituir otras actividades esenciales como jugar, moverse, leer o simplemente aburrirse. Todas ellas son clave para su desarrollo. También conviene evitar contenidos con excesiva estimulación visual, controlar el tiempo de uso y no utilizar pantallas durante las comidas. Permite favorecer momentos de conexión y comunicación en familia.
El artículo 'Exposición prolongada a la televisión en niños y adolescentes: efectos sobre la salud y estrategias de protección', firmado por José Francisco Díaz Cuesta y Ana Concheiro Guisán, y publicado en la Revista Española de Salud Pública en 2024, ahonda la correlación entre el tiempo frente a la pantalla y la salud infantil.

Tal y como detalla, el estudio realizado llevó a detectar "efectos negativos sobre la salud infantil como la obesidad, ligada a un estilo de vida sedentario, trastornos del sueño o problemas de ansiedad en adolescentes. Sin embargo, también se ha descrito un mejor desarrollo del lenguaje o del funcionamiento de la memoria, cuando se utilizaban medios interactivos. Las medidas educativas han demostrado ser útiles para controlar el tiempo de exposición y reducir los efectos negativos relacionados con la exposición".
Por lo tanto, los investigadores llegaron a la conclusión de que "el tiempo de exposición se debe personalizar según el estilo de vida de cada niño". Sea como sea, un uso consciente, responsable y acompañado siempre es deseable para ayudar a los más pequeños a desarrollarse adecuadamente.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。