

























Aunque cuente con numerosos beneficios, el gateo ya no se considera imprescindible para evaluar el desarrollo motor.
Creado: Actualizado:
Cada bebé tiene su propia evolución. No todos los niños alcanzan estas etapas exactamente al mismo tiempo ni de la misma manera, especialmente en lo relacionado con el desplazamiento. Aun así, existen hitos comunes que permiten observar si su desarrollo motor avanza.
El gateo se ha considerado, tradicionalmente, una etapa motora importante en el desarrollo infantil. En los últimos años, sin embargo, especialistas y organismos pediátricos han matizado su papel dentro de los hitos del desarrollo, recordando que no todos los bebés gatean ni todos lo hacen de la misma forma. Repasamos los motivos.
La doctora Carla Estrada, pediatra, explica a través de Instagram (@doctoraita), que gatear es un hito del desarrollo, pero con matices. No todos los bebés la experimentan de la misma manera ni es imprescindible que gateen para evolucionar correctamente.
La idea de que “el gateo ya no es un hito” surgió después de que organismos eliminaran esta fase de sus guías de desarrollo en 2022, precisamente para evitar preocupaciones innecesarias en familias con bebés que siguen otras formas normales de movilidad.
Aun así, según recuerda la experta, el gateo sigue siendo muy beneficioso porque favorece la coordinación, el equilibrio, la fuerza muscular y la integración corporal y cerebral.

En todo caso, que un bebé no gatee no implica necesariamente un problema si alcanza otros hitos motores acordes a su edad, como sentarse solo, desplazarse, ponerse de pie o caminar.
La doctora Yuliana Catacora Sagredo, pediatra, incide vía Instagram (@drayulianacatacora), en que el gateo ya no se considera un hito obligatorio del desarrollo, ya que lo verdaderamente importante es que el bebé encuentre formas de desplazarse y explorar su entorno.
Destaca que cada niño puede moverse de manera diferente: algunos se arrastran, otros giran sobre sí mismos, algunos gatean de forma tradicional y otros incluso avanzan sentados o hacia atrás. Todas estas formas pueden ser completamente normales. En los casos en los que aparece el gateo clásico, suele darse entre los 7 y los 10 meses aproximadamente.
Sin embargo, si existen dudas sobre el desarrollo motor o se observan dificultades en el movimiento o en el uso de una parte del cuerpo, de manera insistente o durante un periodo largo, conviene consultar con el pediatra.
Si el bebé muestra rigidez o flacidez muscular, evita apoyarse sobre un brazo o una pierna, no intenta desplazarse de ninguna manera con el paso de los meses o pierde habilidades que ya había adquirido anteriormente, es especialmente recomendable acudir.
Sea como sea, la valoración profesional es fundamental y ayudará a comprobar si el desarrollo evoluciona dentro de la normalidad o si es necesario realizar un seguimiento más específico. En la mayoría de los casos, cada bebé sigue su propio ritmo de desarrollo, pero detectar posibles señales de alerta a tiempo siempre es importante para evitar retrasos en la intervención y garantizar que el pequeño reciba todo el apoyo adecuado en caso de necesitarlo.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。