

























¿Alguna vez tu bebé te ha tocado la cara o ha metido su mano en tu boca mientras le dabas el pecho o el biberón? Descubre por qué lo hace.
Publicado por María Machado
Periodista especializada en parenting, infancia y crianza
Creado: Actualizado:
Hay bebés que acarician la nariz de su madre mientras maman del pecho o toman biberón. Otros meten los dedos en la boca, agarran el pelo, tocan la cara o buscan el otro pecho con insistencia. Y aunque muchas familias lo viven como una costumbre curiosa —o incluso divertida—, detrás de ese gesto aparentemente pequeño ocurre algo mucho más emotivo.
La matrona Titi Chauveau (@soymamamatrona en Instagram) explica que este comportamiento tan tierno tiene varias posibles explicaciones emocionales y biológicas.
Cada niño puede tener una 'manía' diferente mientras come, pero todas tienen la misma motivación: sentir más cerca a su mamá (o si es el biberón, a la persona que se lo esté dando). Algunos niños prefieren tocar la nariz, otros acarician los mofletes con más o menos delicadeza o meten la mano en la boca.

Esta matrona explica que uno de los motivos está relacionado con la identificación cruzada. “Es un gesto instintivo que refuerza el vínculo emocional entre madre e hijo. Al sentir tu piel, tu bebé reconoce tu presencia y se siente seguro en tus brazos”.
Es decir: el bebé no solo se alimenta, sino que también confirma que estás ahí.
Durante los primeros meses de vida, el contacto físico es una de las principales herramientas que tiene el bebé para regular su sistema nervioso. Tu voz, tu olor, tu temperatura, el ritmo de tu respiración y el tacto de tu piel forman parte de su sensación de seguridad.
Por otro lado, esta matrona explica que otro de los motivos por los cuales el bebé toca a su mamá cuando come se debe a la teoría de la mutualidad. Según esta, tocar la cara, la boca o el cuerpo de mamá también sería una forma instintiva de participar en ese vínculo y “devolver” el afecto que reciben. ¿No te parece la mejor forma de agradecimiento que pueden recibir las mamás?
Otra de las explicaciones tiene que ver con la exploración sensorial. Los bebés descubren el entorno principalmente a través del tacto. Y mientras comen —uno de los momentos en los que se sienten más relajados y conectados— aprovechan para explorar.
Como explica Chauveau: “Con sus manos, descubren el mundo y también aprenden a relacionarse”.
Por eso muchos bebés acarician la cara de quien les da el pecho o el biberón, abren y cierran las manos constantemente, tocan labios, nariz u ojos, buscan agarrar objetos cercanos o incluso meten los dedos en la boca de sus padres.
Su cerebro está aprendiendo continuamente a asociar sensaciones, rostros, emociones y seguridad.

Esta idea también aparece en investigaciones científicas sobre vínculo temprano y lactancia materna.
Un artículo publicado en la revista Enfermería Global señala que el contacto físico cercano entre madre y bebé favorece la liberación de oxitocina —conocida como “la hormona del apego”— y ayuda tanto a la regulación emocional como a la creación del vínculo afectivo.
El tacto, la mirada, la proximidad y las interacciones repetidas durante la alimentación no son detalles secundarios, sino que forman parte del desarrollo emocional y neurológico del bebé.
Es otra de las preguntas más habituales entre madres lactantes. Chauveau explica que, en algunos casos, el bebé busca estimular el reflejo de eyección de la leche:
“Cuando lo hacen en el otro pezón puede ser por lo mismo y/o para estimular la salida de la leche. Es su forma instintiva de asegurar que el flujo continúe”.
Es decir, no siempre es un gesto aleatorio. También responde a mecanismos completamente instintivos relacionados con la alimentación.

Hay niños que, incluso después del destete, siguen buscando ese contacto concreto para dormirse o calmarse. Tocan la boca de mamá, acarician la cara o necesitan apoyar la mano sobre alguien de confianza. Y eso también tiene explicación emocional.
“El vínculo perdura. Y hacer esos gestos, les recuerda la sensación de seguridad, amor y confianza”, explica la matrona, que confiesa que su hijo aún le toca la boca antes de quedarse dormido.
A veces, detrás de los gestos más pequeños de un bebé, hay una de las formas más puras de conexión humana.
此内容由惯性聚合(RSS阅读器)自动聚合整理,仅供阅读参考。 原文来自 — 版权归原作者所有。