

























La especialista explica cómo proteger la piel y conseguir un tono uniforme sin comprometer su salud.
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El verano dispara el deseo de lucir una piel morena y luminosa. Sin embargo, conseguirlo de forma saludable requiere hacerlo de manera progresiva y siempre con una protección solar adecuada. Por ello, debes tener en cuenta estas 5 claves para conseguir un bronceado saludable este verano, según una dermatóloga.
Los rayos solares pueden ser especialmente peligrosos para la piel. En este sentido, es clave medir la exposición pero también de preparar la piel y de brindarle los cuidados posteriores necesarios. Toma nota de estos consejos expertos.
El desafío de cada verano no es conseguir un tono más oscuro de la piel. Se trata de hacerlo limitando los daños asociados a la radiación ultravioleta siempre utilizando SPF 50. Para ello, es fundamental recordar que todas las pieles responden de igual manera al sol. Depende de factores genéticos y del fototipo de piel, entre otros.
Según explica la doctora Rita Sêco, existen personas que prácticamente no llegan a broncearse y que presentan un alto riesgo de quemaduras: "Las personas con fototipo I y II (pieles claras y muy claras, con pecas frecuentes) deben tener un cuidado redoblado, ya que la exposición al sol es especialmente peligrosa". En efecto, estas no se protegen tan bien frente a los rayos ultravioleta. Las pieles más oscuras (fototipo V y VI) suelen broncearse con mayor facilidad gracias a una mayor presencia de melanina protectora.
La doctora recalca la importancia de utilizar protectores solares SPF 50 independientemente del fototipo de piel. La genética es el factor determinante en este proceso. La experta explica que "no solo influye en la cantidad de melanina que produce cada persona, sino sobre todo el tipo y la forma en que se distribuye por las células". En este sentido, destaca que "una persona puede tener mucha melanina, pero del tipo que protege poco".
En cuanto a la aplicación en sí, Regina Pallás, farmacéutica y directora de I+D+i de HD Cosmetic Efficiency recomienda "aplicar protector solar cada mañana y reaplicarlo cada dos o tres horas para garantizar una protección constante. Además, es importante prestar atención a zonas que suelen olvidarse con frecuencia, como las orejas, el cuello, el escote, el cuero cabelludo, los empeines o el dorso de las manos".
Aunque se suela dar por hecho que aumentar las horas de exposición de golpe potencia el bronceado, en realidad, una piel bien cuidada conserva mejor el color adquirido. "El secreto de un bronceado duradero reside en la calidad de la piel y en la exposición gradual al sol", subraya la doctora Sêco.

Asimismo, "hay que evitar los baños muy calientes y prolongados. Pueden acelerar la pérdida de color al favorecer la renovación de las capas superficiales de la piel. Una exfoliación suave realizada unas semanas antes de la exposición solar también puede ayudar a conseguir un tono más uniforme".
La especialista insiste en que una exposición menos intensa no debe interpretarse como un hábito saludable. "Cualquier bronceado es, por definición, una respuesta a un daño y no se considera saludable. La melanina se produce precisamente para defender la piel de la radiación", afirma.
Aunque una exposición gradual puede favorecer un tono más uniforme y reducir el riesgo de quemaduras, "la forma verdaderamente saludable de adquirir color es el autobronceador. El bronceado progresivo al sol es simplemente la forma menos dañina de conseguirlo de forma natural. Pero siempre debemos utilizar protección solar", subraya.
Además de los cuidados externos, la alimentación también desempeña un papel clave. Rita destaca el papel de nutrientes como los carotenoides, presentes en la zanahoria, el tomate, la calabaza, la batata y las verduras de hoja verde. Brindan a la piel un tono más cálido y actúan como antioxidantes. "Es clave incorporar activos antioxidantes en la rutina diaria para ayudar a neutralizar el daño oxidativo y contribuir a mantener una piel más uniforme, luminosa y protegida durante todo el verano", señala Regina Pallás.
No obstante, Rita insiste en que "estos nutrientes no sustituyen al protector solar ni crean el bronceado, pero hacen que la piel sea más resistente y ayudan a conseguir un tono más bonito y uniforme".

Por último, la doctora Rita Sêco subraya la importancia de estar pendiente de las señales que indican que la piel está sufriendo un exceso de radiación solar. Los primeros signos de una exposición solar excesiva suelen manifestarse con enrojecimiento, sensación de calor o una mayor sensibilidad en la piel. Con el paso del tiempo, este daño puede traducirse en la aparición de manchas, pecas, deshidratación y cambios en la textura cutánea, favoreciendo un envejecimiento prematuro.
Cabe recordar que una exposición acumulada favorece el fotoenvejecimiento, la pérdida de firmeza y la aparición de arrugas. "La piel tiene memoria, y todo lo que hagamos hoy se notará más adelante", concluye.
Estas son las 5 claves para conseguir un bronceado saludable este verano, según una dermatóloga. Conseguir un moreno bonito, sano y homoegéneo depende de estos pasos fundamentales.
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