惯性聚合 高效追踪和阅读你感兴趣的博客、新闻、科技资讯
阅读原文 在惯性聚合中打开

推荐订阅源

B
Blog RSS Feed
量子位
Y
Y Combinator Blog
大猫的无限游戏
大猫的无限游戏
B
Blog
U
Unit 42
C
Check Point Blog
I
InfoQ
aimingoo的专栏
aimingoo的专栏
雷峰网
雷峰网
OSCHINA 社区最新新闻
OSCHINA 社区最新新闻
博客园 - 【当耐特】
人人都是产品经理
人人都是产品经理
The Cloudflare Blog
H
Help Net Security
MongoDB | Blog
MongoDB | Blog
博客园 - Franky
H
Hackread – Cybersecurity News, Data Breaches, AI and More
J
Java Code Geeks
Microsoft Azure Blog
Microsoft Azure Blog
让小产品的独立变现更简单 - ezindie.com
让小产品的独立变现更简单 - ezindie.com
云风的 BLOG
云风的 BLOG
宝玉的分享
宝玉的分享
爱范儿
爱范儿

Muy Interesante

El Teka HCB 6646 AirFry baja de precio hasta el mínimo y destaca entre los hornos con AirFry Descubren tras 2.300 años que algunas momias egipcias estaban mal identificadas, revelando nuevas pistas sobre su salud gracias a tecnología inédita ¿Cuánto sabes sobre el “séptimo sentido” humano para detectar objetos sin tocarlos? Descubren un barco de 20 metros enterrado hace 1.300 años en Noruega que obliga a replantear el inicio de la era vikinga Peugeot lanza 3 SUV desde 19.900 euros para resolver cómo viajar con más espacio, menos consumo y hasta 526 km de autonomía Entre 3500 y 3350 a. C.: el ritual de beber leche que transformó la sociedad neolítica europea Un "código" de 5 aminoácidos: el hito del CSIC para que los cultivos resistan la sequía sin perder productividad Las libélulas ven el rojo como los humanos, pero un cambio en una sola posición de cierta proteína (la 292) podría revolucionar la oftalmología Ofertón en la afeitadora eléctrica Braun Series 5 que la convierte en top ventas en AliExpress La física cuántica acierta el 100 % de las veces y podría no describir la realidad: este es el motivo 146 armas reescriben la guerra sertoriana: así combatieron romanos y vascones hace 2.000 años en un asalto real Descubren en Senegal 650 granos de hace 1.800 años que explican cómo se expandió la agricultura en un momento clave de la historia de África Descubren que la dieta de los Māori hace 300 años fue muy distinta a lo que se creía y el hallazgo sorprende a los investigadores ¿Cuánto sabes sobre los límites de la clonación en mamíferos? Revelan 19 monumentos de Grecia en riesgo extremo por el clima y el plan de 20 millones que podría evitar su desaparición antes de 2030 El salero en tu grifo: algunas personas estarían bebiendo hasta 7 gramos de sodio, aunque tiene fácil solución 21 piedras y 3 grabados reconstruidos en 3D: así cambia este hallazgo eslovaco lo que sabemos del mapa megalítico europeo Los físicos estuvieron 20 años buscándolo: detectan por primera vez un núcleo exótico que podría explicar la masa Jumanji se desploma de precio y se convierte en el juego de mesa más buscado de España ¿Cuánto sabes sobre cómo sobrevivieron las tortugas tras el fin de los dinosaurios? El "código olvidado" del genoma: el hallazgo anómalo que revela por qué unos humanos son más altos que otros 100 años después, la física cuántica sigue sin saber qué es una partícula: un nuevo enfoque sugiere que son partes de un todo La IUCN alerta: 3 especies clave de la Antártida en peligro por un cambio que ya preocupa a los científicos y podría ir a más en las próximas décadas del planeta Nintendo sacude el mercado gaming con una fuerte rebaja en el videojuego Dragon Ball: Sparking! Zero 158 objetos revelan el secreto de Asurbanipal: cómo el “rey del mundo” construyó la biblioteca más legendaria del Imperio asirio ¿Cuánto sabes sobre los programas capaces de publicar artículos científicos por su cuenta? El inesperado hallazgo que revela que los agujeros negros podrían ser "fósiles" de un universo anterior Por qué una IA “arrastra” rasgos al entrenarse: las 1000 señales ocultas que persisten en su sucesora Un evento extremo hace 1.500 años explica por qué se construyó Raknehaugen, el mayor túmulo de Noruega, y qué revela sobre las crisis El aire está lleno de ADN: el inesperado "archivo" que revela en solo 5 minutos quién ha pasado por aquí
Descubren por qué la evolución encogió los brazos del 'T....
scruzcampill · 2026-05-20 · via Muy Interesante

¿Por qué el depredador más temible del Cretácico tenía extremidades tan ridículamente pequeñas? Un nuevo hallazgo biomecánico revela que el secreto de sus brazos diminutos estaba, en realidad, oculto en su cráneo.

Recreación artística de un *Tyrannosaurus rex* en un entorno boscoso del Cretácico. Ilustración generada con IA. Foto: Nano Banana / Scruzcampillo.
Recreación artística de un *Tyrannosaurus rex* en un entorno boscoso del Cretácico. Ilustración generada con IA. Foto: Nano Banana / Scruzcampillo.

Publicado por Santiago Campillo Brocal

Biólogo. Máster en Biología Molecular y Biotecnología, Director de Muy Interesante Digital

Creado: Actualizado:

Durante décadas, la imagen de un Tyrannosaurus rex con sus diminutos apéndices delanteros ha sido objeto de chistes, debates académicos y teorías descabelladas. Ahora, un estudio publicado en la prestigiosa revista Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences por investigadores del University College London y la Universidad de Cambridge ofrece una explicación rotunda: estas extremidades no se atrofiaron por accidente, sino que su reducción fue una respuesta adaptativa directa al gigantismo y robustecimiento de sus cabezas.

Para comprender el misterio, conviene dejar atrás los prejuicios que nos hacen ver la evolución como una búsqueda de la perfección humana. En el reino de los dinosaurios carnívoros, la anatomía no responde al capricho, sino a una contabilidad energética implacable. Mantener músculo, hueso y conexiones nerviosas activas consume una cantidad enorme de calorías que el organismo debe extraer de sus presas. Y es que, si una herramienta deja de ser indispensable para sobrevivir, la selección natural tiende a podarla para reasignar esos valiosos recursos metabólicos a otras partes del cuerpo con mayor prioridad.

La paradoja de las extremidades inútiles

Los brazos de los tiranosáuridos y otros grandes terópodos eran demasiado cortos para alcanzar su propia boca, no servían para sujetar presas en carrera y ni siquiera podían entrelazarse en una lucha cuerpo a cuerpo. Dicho de otra forma, eran inútiles para las tareas tradicionales de captura. Sin embargo, el análisis de los fósiles revela que los huesos de los brazos del T. rex eran robustos y poseían grandes zonas de inserción muscular. Esto nos indica que estas extremidades cortas seguían albergando una fuerza considerable y no eran meros órganos vestigiales como el coxis humano.

Los brazos no encogieron porque no sirvieran para nada, sino porque la cabeza se volvió tan colosalmente eficiente que los brazos estorbaban en la mesa del festín.

Durante años, la hipótesis más aceptada fue la planteada por el paleontólogo Kevin Padian, quien sugirió que los brazos se redujeron para evitar amputaciones accidentales durante los festines grupales, donde varios depredadores devoraban un mismo cadáver con mandíbulas capaces de triturar huesos. En cualquier caso, el nuevo análisis alométrico (la relación entre el tamaño de las partes del cuerpo y el crecimiento general) ha aportado un giro biomecánico inesperado. Los científicos de Cambridge y del UCL han descubierto que el acortamiento del brazo corre en paralelo al desmesurado desarrollo de la musculatura del cuello y del cráneo, los cuales se convirtieron en las verdaderas armas letales del animal.

Esqueleto fosilizado del ejemplar de Tyrannosaurus rex conocido como "Trix", exhibido en el Naturalis Biodiversity Center de Leiden (Países Bajos). Este espécimen fue excavado en Montana por un equipo científico conjunto del museo y el Black Hills Institute. Foto: JvL / Naturalis
Esqueleto fosilizado del ejemplar de Tyrannosaurus rex conocido como "Trix", exhibido en el Naturalis Biodiversity Center de Leiden (Países Bajos). Este espécimen fue excavado en Montana por un equipo científico conjunto del museo y el Black Hills Institute. Foto: JvL / Naturalis

Cráneos gigantescos: el verdadero motor de cambio

A medida que el linaje de los terópodos evolucionaba hacia formas gigantescas de hasta siete toneladas de peso, la presión evolutiva se concentró en la cabeza. Los cráneos se hicieron enormes, ligeros y extraordinariamente fuertes, equipados con mandíbulas capaces de ejercer toneladas de presión por centímetro cuadrado. Con semejante arsenal montado sobre un cuello robusto, el uso de las extremidades delanteras para cazar quedó obsoleto. El dinosaurio ya no necesitaba sujetar a su víctima con los brazos porque su cráneo letal se bastaba para capturar, someter y desmembrar a cualquier presa del Cretácico.

Ojo con el detalle. Mantener unos brazos largos y musculosos cuando la cabeza ya realiza todo el trabajo pesado no solo es un desperdicio de energía, sino un obstáculo biomecánico grave. Al desplazar el centro de gravedad hacia delante debido a un cráneo masivo, unos brazos largos y pesados habrían desestabilizado la postura del dinosaurio al correr, obligándolo a gastar más energía para mantener el equilibrio dinámico. Cuidado, no estamos diciendo que decidieran encogerlos de forma consciente, sino que las mutaciones genéticas que reducían el brazo favorecían una locomoción más eficiente y un cráneo más devastador.

Si el cráneo asume el papel de arpón, trituradora y escudo al mismo tiempo, los brazos se convierten en un gasto de mantenimiento inaceptable para el organismo.

Un patrón repetido en la historia de la Tierra

La clave de este hallazgo es que este fenómeno no ocurrió una sola vez. La naturaleza es propensa a repetir soluciones eficientes, un proceso conocido en biología como convergencia evolutiva. Tres grandes familias de depredadores gigantescos que nunca compartieron un ancestro común de brazos cortos desarrollaron la misma solución por separado: los tiranosáuridos en Norteamérica y Asia, los carcharodontosáuridos (como Meraxes gigas) en Sudamérica y los abelisáuridos (como Carnotaurus) en el antiguo continente de Gondwana. En las tres familias, la expansión del cráneo y la reducción extrema de los brazos surgieron de manera independiente como respuesta al mismo desafío biomecánico.

La diferencia anatómica entre estas familias parece pequeña a simple vista, pero no lo es. Los abelisáuridos, por ejemplo, llevaron la reducción a un extremo ridículo: sus brazos eran tan cortos que ni siquiera tenían codos funcionales y sus dedos carecían de garras. ¡Ojo! Esto demuestra que la tendencia evolutiva hacia la atrofia del brazo era un camino sin retorno una vez que el cráneo asumía el control absoluto de la depredación. El cuerpo de estos monstruos del pasado se simplificó, eliminando lo accesorio para maximizar la efectividad del ataque principal.

Lo que la piedra no revela por completo

A pesar del rigor matemático de los modelos alométricos presentados por los investigadores de la UCL y Cambridge, conviene ser precisos respecto a las limitaciones que impone el propio registro fósil. El estudio se basa en reconstrucciones esqueléticas tridimensionales, pero los paleontólogos no pueden observar directamente la musculatura blanda ni el comportamiento social de estos depredadores extintos hace 66 millones de años. Queda abierta la pregunta de si los brazos, reducidos pero fuertes, desempeñaban un papel en momentos no relacionados con la caza, como el cortejo reproductivo o la estabilización del cuerpo cuando el animal se levantaba del suelo tras descansar.

La cuestión es que este avance nos obliga a mirar a los dinosaurios no como monstruos de película, sino como sistemas mecánicos sujetos a las mismas leyes de la física y la economía que gobiernan a los seres vivos actuales. Al final, la evolución no hace regalos: cada centímetro ganado en el cráneo se pagó con un centímetro perdido en los brazos. El T. rex perfecto, con cabezas capaces de destrozar blindajes óseos y brazos de luchador, simplemente era una imposibilidad física. La selección natural sacrificó las extremidades delanteras para poder diseñar la máquina de morder definitiva.

Referencias

  • UCL & Cambridge University. (2026). Cranial enlargement drives forelimb reduction in giant theropod dinosaurs. Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences. DOI: 10.1098/rspb.2026.0401